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Peques en casa

Catapultas

08/06/2020

Haremos una catapulta y jugaremos con las fuerzas y la palanca

¡Atención, atención! ¡Apártense! Que llegan ¡pelotitas volaaaando! ¿Pero de dónde salen? ¿Quién las lanza? ¿Es un pájaro? ¿Es un avión? Noooo, es... ¡súper catapulta!

¡¿Quééé?! ¿Qué es eso?

Pues ¡una máquina!

Lo cierto es que las máquinas, además de divertirnos, nos ayudan en muchíííísimas tareas, pero ¿sabemos exactamente qué son?  En el pasado, las personas comenzaron a idear algunas máquinas sencillas que les facilitaban mucho la vida, teniendo que emplear menos fuerza y trabajo. Estas máquinas, a las que denominamos simples, se encuentran por tooodos lados, incluso en el interior de otras más complejas o… ¡de nuestro propio cuerpo!

En la propuesta de hoy cogeremos una de esas máquinas simples, la palanca y la rediseñaremos para crear una súper catapulta tira-bolitas.

¿Preparadas y preparados para hacer física e ingeniería? ¡Qué llegue la ciencia!

Materiales

  • 8 palitos de helado
  • 6 gomas elásticas
  • Tapón de botella
  • Pistola de silicona
  • Objetos para lanzar: bolitas de papel, plastilina o cualquier otro objeto pequeño
  • Material para decorar: rotuladores, ceras, témperas, gomets,... ¡lo que tengamos a mano!

Observaciones

Quizá necesitemos la ayuda de una persona adulta para poder poner las gomas y que queden bien apretadas, al igual que para utilizar la pistola de silicona y que no se nos peguen nuestros preciados deditos.

¡Manos a la ciencia!

1. Lo primero que necesitaremos será unir algunos palos de madera, ayudándonos de un par de gomas. Para ello, cogemos 6 de los palos y pondremos una goma en cada uno de los extremos, quedando igual que en la imagen:

Estos palitos ya se van a quedar quietos y serán el punto de apoyo (también llamado fulcro) de nuestra catapulta.

2. A continuación, pegaremos el tapón de una botella al extremo de un palo:

3. Cogeremos el palo que tiene pegado el tapón y lo uniremos a otro con ayuda de un par de gomas. Las gomas deben situarse en el extremo contrario al tapón.

4. Abriremos los dos palos unidos en el punto 3 por el extremo que no tiene gomas. En la abertura formada introduciremos los palos unidos en el punto 1, quedando una especie de cruz.

Para sujetarlo todo, utilizaremos nuevamente otras dos gomas que colocaremos en el lugar donde se unen los palos realizados en el punto 1 y 3.

En el palo que tiene el tapón encontramos ahora dos partes. El trozo de palo que va desde las últimas gomas que hemos puesto hasta el tapón lo denominaremos “brazo potencia”, mientras que el que va desde esas últimas gomas colocadas hacia el otro extremo lo llamaremos “brazo resistencia”.

¡Ya tenemos nuestra catapulta! Ahora tan solo tenemos que poner bolitas de papel o cualquier objeto pequeño en el tapón o lanzadera de nuestra catapulta, bajar esta parte con el dedo y… ¡soltar!

¿Hasta dónde pueden llegar las bolitas de nuestra super catapulta?

Para seguir haciendo

Podemos decorar los palos de nuestra catapulta como más nos guste, ayudándonos de rotuladores, ceras, témperas… ¡lo que prefieras y tengas a mano!

También podemos experimentar con la propia catapulta o con el objeto que lancemos ¿Llegarán a igual distancia bolitas de papel que otras más pesadas de, por ejemplo, plastilina? ¿Si bajamos el tapón poquito producirá el mismo efecto que si lo bajamos hasta que toque el palo de abajo? Si añadimos o quitamos palos al fulcro (punto 3), ¿llegarán más lejos o se quedarán cerquita?

¿Y si hacemos el brazo fuerza más corto colocando los palos-fulcro (punto 3) más cerca del tapón? ¿Influirá?

Para saber más

Como os hemos dicho en la introducción la catapulta es un tipo de máquina simple: una palanca. Este tipo de máquinas nos hacen la vida más fácil ya que nos permiten levantar o mover objetos empleando menos fuerza.

Tal y como os hemos contado, toda palanca consta de tres partes: un fulcro o punto de apoyo, un brazo resistencia y un brazo potencia. A más largo sea el brazo potencia y más corto el brazo resistencia, menos fuerza tendremos que emplear para mover o levantar un objeto.

Las palancas están por toooodas partes en nuestra vida cotidiana ¿Sabías que los balancines o las tijeras son palancas? Incluso dentro de nuestro propio cuerpo, por ejemplo, en el brazo, el bíceps, el codo y el antebrazo con la mano forman una palanca.

¿Qué hacen los científicos y las científicas?

Arquímedes de Siracusa, científico que quizá ya conozcáis de anteriores artículos como Flota o se hunde le encantaba jugar y experimentar con las máquinas simples y en concreto con la palanca, llegando a elaborar una ley científica conocida como Ley de la palanca que dice así “la potencia por su brazo es igual a la resistencia por el suyo”.

Arquímedes estaba tan seguro de la utilidad de esta máquina que le escribió una carta al rey Hierón de Siracusa en el que le decía que, si le daban una palanca, movería el mundo.

El rey, que no sabía muy bien si creerlo o no, quiso poner a prueba a Arquímedes y, a falta de otro mundo que mover, le pidió que moviera un barco lleno de gente y con las bodegas repletas. Usando unas poleas y usando solo su brazo y muy poco esfuerzo ¡Arquímedes movió el barco! Puedes ver este vídeo y observarás como lo hizo.

Y es que Arquímedes no deja de sorprendernos con sus historias.

 

 

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